¿Cómo incluir a un joven Autista que no tuvo atención oportuna?

autismo juvenil

La pregunta fue clara, sencilla y a mi juicio obvia: ¿qué opciones hay para los jóvenes autistas que no tuvieron la oportunidad de recibir atención temprana?

A eso le siguieron segundos de silencio que para mí fueron eternos y luego una respuesta vaga y vacía.

Así sucedió en el marco de una conferencia a la que asistimos, donde el tema versaba sobre el derecho a la educación inclusiva en las personas con Autismo. Para nada culpo a la ponente por no contestar lo que yo hubiese querido, sin embargo es lastimoso reafirmar lo que ya sabía: los esfuerzos de educación, integración e inclusión para las personas con Condición del Espectro del Autismo (CEA) se están concentrando en la atención temprana y oportuna. Algo que nos garantiza generaciones de niños y niñas que mejoran notablemente su calidad de vida. Aplaudible y mi reconocimiento para eso. Sin embargo la pregunta inicial sigue estando en el aire.

Especialistas refieren que es erróneo hablar de tipos de Autismo, pues se trata sólo de la condición que presenta cada persona al desarrollar en menor o mayor medida,  diversas habilidades. Como cualquier persona. No obstante yo defiendo tipificar el Autismo, al menos en dos rubros: los que tienen cerca una institución de apoyo para ellos y sus familias y quienes se encuentran a decenas de kilómetros de una. Esto cambia las condiciones y las oportunidades para ellos.

Es importante tomar en cuenta que el Autismo es una condición realmente joven, al menos por la fecha a la que remontamos el comenzar a hablar de eso (1943), de estudiarlo y modificar percepciones,  diagnósticos y tratamientos. De tal modo que son muchos los vacíos que aún rondan a la especialización y atención de las personas con CEA.

Una de las preocupaciones de Fundación Christian Preciado A.C. es precisamente este sector, el juvenil o adulto que por muchas circunstancias se mantuvieron alejados de un diagnóstico claro y un tratamiento integral, lo que los mantiene lejos de la integración e inclusión en el entorno social.

Desde nuestra experiencia presentamos a continuación algunas sugerencias para comenzar a trabajar con ellos, motivadas por un ejercicio de reflexión:

  • Toma en cuenta que el trabajo y responsabilidad de formación e inclusión es de la familia. Si bien trabajamos en la inclusión de las personas con CEA y a través de muchos medios tratamos de crear conciencia sobre el Autismo, las primeras labores son tarea de la familia. Aceptar la condición, familiarizarse con ella. No avergonzarse.
  • Busca un diagnóstico claro. Si un especialista no te dio un diagnóstico claro desde que comenzaste a notar diferencias en el pequeño que ahora ya es joven. Es importante que ante la identificación de características de CEA, acuda a los expertos.
  • Detecta cuáles son las principales deficiencias en el desarrollo del joven. Enfoca todos tus esfuerzos en que las supere. Quizá no lo haga del todo pero te aseguro que mejorarán.
  • Detecta cuáles son las habilidades más desarrolladas en el joven. Utilízalas para fortalecer el proceso de su inclusión.
  • Busca la manera de enseñarle a valerse por sí mismo usando todo aquello que lo motive: el agua, la música, su comida o su juguete favorito.
  • Sea paciente.
  • Disfruta cada uno de los cambios, favorables y desfavorables. Sigue aprendiendo de ellos.
  • Nunca dejes de aprender y crecer con el joven autista
  • Busca incluirlos en tu entorno social.

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