Una y mil razones para amar a una persona autista

La primera y por ser la primera la más sencilla, la más obvia, la que llega desde lo simple de la evolución humana; de simple que es, es verdadera, inamovible y lleva así desde el inicio de los tiempos de cualquier especie: le vas amar porque es tu hijo.

 

Y les vas a amar por encima de todas las cosas y por debajo y por los lados. El Amor no entiende de diferencias y de diagnósticos tempranos. Además con la prontitud que se diagnostica el Amor de un padre a su hijo no se puede diagnosticar nada en la vida.

 

Le vas a querer sin importar que tenga otra manera de pensar y comunicarse. Te dará igual su poca interacción social; de hecho estas diferencias serán multiplicadoras de tu amor por él. Nunca estarán en el Debe de tu contabilidad del amor hacia él. Este inmueble nunca se depreciará. Y si hay un descuadre mira en el asiento de los besos pendientes que le vas a dar.

 

Sabemos de sobra que cada ser humano es único, pero tú hijo con autismo será la botella única de una tirada de la mejor cosecha de tu vida. Pronto descubrirás las siglas TEA, Trastorno del Espectro Autista, porque cada persona con autismo es diferente y única y cada uno de ellos rompe el espejo de los estereotipos que tanto daño hacen en el mundo social en el que crecerá y vivirá de manera única y bella a tu lado. Además te propongo que cambies esas siglas por Trastorno del Espectro Auténtico.

 

Algunos no te entenderán y creerán que es la pena lo que muestras o que la usas para hacerte un hueco en un mundo que sólo existe para ellos. Pero aguanta el tirón porque lo que muestras es la realidad de un hijo diferente. Es la mejor manera de integrar a alguien que no cumple con los cánones establecidos. Porque la pena es lo que toman los que no son seleccionados en una entrevista de trabajo, los que no son besados por la chica de sus sueños o los que no son seguidos en las redes sociales…

 

Tú aguanta. Levanta la cabeza con orgullo y grita a los cuatro vientos que es tu hijo. Con orgullo y mostrándole tal y como es. Con sus cosas malas y buenas que ya te encargarás tú de transformar sus debilidades en fortalezas y pararás con tu careto los zarpazos de los lobos con pieles de cordero.

 

Tienes la oportunidad única de vivir con una persona única, como cualquier padre. Pero al lado de alguien que te enseñará una nueva manera de ver el mundo. Cambiará los pilares del edificio de tus expectativas, moverá las tierras de tus objetivos y te hará entender que has de respetar la opinión de todo el mundo aunque ello te duela. Entre otra cosa porque eso durará lo que dura una caña fresca en una tarde de verano en una terraza de Madrid. Porque tienes un proyecto único y es sacar a tu hijo adelante e integrar a alguien diferente en una sociedad que no entiende muchas cosas de ti ni del autismo.

 

De repente te has convertido en una embajador de algo muy importante: darle voz a quien no la tiene, enseñar al que no puede, normalizar conductas atípicas y un sin fin de cosas nuevas que conseguirás al lado de tu hijo.

 

Y por muchas piedras que haya en el camino, al final del mismo serás sólo una cosa: mejor persona. Aprovecha la ocasión y acuna al autismo entre tus brazos, pues es el camino para realizarte como ser humano.

 

-Reflexiones de un autista.

 

 

 

¿Cómo evitar las crisis y qué hacer para calmarlas?

  • Cuando el niño sufre una crisis hay que dejar que lo consuele la persona más cercana y con la que tiene una mejor relación. Esto va a reconfortarlo, sino el niño puede sentirse acechado.
  • A veces las palabras no ayudan. Abrazar al niño ayudará a que se calme y limitará su movimiento de modo que no pueda herirse. Si lo vas a tocar lo más aconsejable es anticipar el gesto. Debes moverte lentamente y frente a él, para que pueda verte, y así observar su reacción.El niño podría tratar de empujarte y tratar de liberarse al principio, pero después de un tiempo se quedará en tus brazos y se calmará.
  • Aislarlo a una habitación sin gente y sin ruidos. Todo el mundo debe retirarse e intentar crear un ambiente de relajación. Evitar cualquier ruido y sonido ambiental (cerrar puerta, ventana, apagar música, electrodomésticos).
  • Las crisis son parte integral de vivir con un niño autista. Por ello, es importante siempre estar preparado para las crisis futuras. Asegúrate de mantener las herramientas peligrosas lejos de los lugares accesibles para el niño, ya que podría tratar de herirse a sí mismo o a las personas a su alrededor.

Algunos consejos que pueden ayudar para evitarlas son:

 

  • Mantener al niño entretenido con actividades, juegos, paseos…Los periodos de aburrimiento son propicios a las crisis así que cuando sientas que el niño necesita expulsar su energía y cambiarse las ideas hay que ser reactivo para cambiar de ambiente.  Debes fijarte en las señales de irritación y frustración que son indicadores fiables.
  • Evitar o retirar al niño de situaciones que pueden ser estresantes para él, como una habitación con muchas personas y mucho ruido.
  • Hacer ser consciente al niño de sus crisis. Para ello existe un método infalible: la grabación para visionar más tarde de forma tranquila y serena.» Una imagen vale más que mil palabras»
  • Utilizar la comunicación y la disciplina positiva con tu hijo. Aquí puedes descargarte nuestra infografía de frases alternativas positivas para el día a día.
  • Autorregulación: Ayuda a tu hijo a saber identificar los signos de crisis y aprender a autorregularse.

 

¿Sabes de qué trata el formulario IDEA?

El IDEA, es sin duda, uno de los mejores inventarios para evaluar a niños autistas. Fue ideado por Ángel Riviere.

Su aplicación se efectua cuando hay sospechas evidentes de la presencia de un Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Su interés radica en que nos ofrece 3 utilidades principales:

a) Establecer al inicio y dentro del proceso diagnóstico, la severidad de los rasgos autistas que presenta la persona. Es decir, su nivel exacto dentro de cada una de las dimensiones descritas.

b) Ayudar a formular objetivos de intervención generales y específicos para cada niño o persona que sufra el trastorno en función de las puntuaciones que obtenga en cada nivel.

c) Nos permite efectuar una medida de los cambios a medio y largo plazo que pueden producirse por el efecto de la intervención o tratamiento. De esta forma podemos valorar su eficacia y la conveniencia de modificarla.

Y aquí te dejamos el link para que puedas descargarlo y realizarlo.

Es muy sencillo, práctico y de gran resultado.

https://www.asemco.org/documentos/asemco-idea.pdf

 

La familia siempre será la mejor terapia

Cuando empecé a ir de consulta en consulta al saber el diagnóstico, la mayoría de los profesionales con los que hablaba decían la misma frase: La familia será el mejor terapeuta ya que compartimos mucho más tiempo con nuestro hijo que ellos. Al escuchar esta frase, siempre me preguntaba a mí misma: ¿Cómo voy a ser el mejor terapeuta si no sé ni como empezar? 

En las familias donde hay niños con Trastornos del Espectro del Autismo, tienen que haber 3 cosas fundamentales para que hayan mejoras:  TRABAJO EN EQUIPO , FORMACIÓN DEL AUTISMO Y GANAS (MUCHAS).  Si hay estas tres cosas, habrán mejoras en la persona y mejor calidad de vida en el núcleo familiar (dentro de la gravedad de cada uno).

No todos los padres tienen la capacidad o fuerza mental de hacer este tandem. Hay muchas familias que carecen de un soporte terapéutico el cual les informan y también les animan a que lean artículos o libros. Luego están las familias bloqueadas en una fase de negación del diagnóstico que se niegan a leer y escuchan algunos consejos de profesionales. Escuchar los consejos de profesionales me parece perfecto, pero lo que encuentro erróneo, es solo informarse cada vez que se vaya a una consulta.
¿Por qué? porque en ese tiempo es imposible profundizar un tema. Necesitamos formarnos y mucho . 

Para estar bien encaminados en la gestion del TEA necesitamos:

  • Orientarnos en la formación basica relacionada con los Trastornos del Espectro del Autismo y en los aspectos particulares de nuestro hijo. Asesorarnos en la búsqueda de información de calidad y en las medidas generales de precaución que tenemos que tomar para evitar acciones no apropiadas e incluso dañinas.
  • Nos tienen que asesorar a crear entornos estructurados (flexibles a la vez) en casa (importantissimo) y tambien en otros ambientes en los que nuestro hijo esté, siempre y cuando podamos modificarlo.
  • Estudiar técnicas básicas de contingencia.
  • Aprender poco a poco a hacer la intervenciones generales en casa y saber completar controles que sirvan para la monitorización.
  • Saber registrar información de nuestro hijo, ordenarla y valorar progresos en conjunto con los terapeutas.
    Ej: Cuando mi hijo tiene una rabieta la cronometro para ver cuanto dura y se las comunico al terapeuta.

Todo esto es un trabajo muy intenso, pero como digo yo:  Si lo haces, poco a poco te vas quitando piedras en el camino.  
Incorporar actividades de la intervención que necesita un niño con autismo, es una tarea difícil de llevar por parte de padres que retornan a casa después de una intensa jornada laboral, o también que para los que solo se dedican exclusivamente a ello. Hay un riesgo muy alto de quemarse física y emocionalmente.

Tenemos que tener bien claro desde el principio que no podemos sustituir al profesional. El intento de los padres por sustituir al profesional no es efectivo nunca, claro está siempre y cuando se trate de un profesional competente.  Es decir: siempre un profesional debe estar a cargo de la intervención y coordinarla, esto no quiere decir que siempre deba realizarla. En el intento de sustituir al profesional los padres tendrán que invertir muchas horas de estudio, acudir a seminarios y programas de formación (continua), conocer experiencias de otros y valorarlas además de intentarlas, etc. con un resultado no siempre lo suficientemente fructuoso que se suma al hecho que esta labor debe ser realizada en paralelo o posterior a las propias ocupaciones laborales, el resultado final es muy predecible: agotamiento. A pesar de todo ello siempre se llega al mismo resultado: contar con el apoyo profesional es imprescindible.

¿Por qué nos vestimos de azul y conmemoramos el 2 de abril?

Hoy en Fundación Christian Preciado, nos pintamos de azul, para conmemorar un año más sobre la Concientización del Autismo, declarado por la ONU desde el año 2007, cuyo principal fin es aumentar la conciencia pública sobre este trastorno y a su vez generar actividades de difusión sobre la importancia del diagnóstico temprano y la intervención adecuada.

Pero ¿Por qué el color azul?

Porque este color, que se ha transformado en un símbolo del autismo. Representa de alguna manera lo qua diario viven miles de familias y las personas con TEA, puesto que eh ocasiones el azul suele ser brillante como el mar en un día de verano y otras veces, ese azul se oscurece y disipa como un mar de tempestad.

Entre otras cuestiones que en este día tan especial pudiéramos hacernos, en torno a la manera de vivir de nuestros niños y niñas autistas, surge una que es de vital importancia y pocas veces la reflexionamos.

¿Qué nos pediría una persona con autismo si pudiera hacerlo?, para dar respuesta les dejamos un artículo del psicólogo especialista en el trastorno del autismo, Ángel Rivíere.

*Ayúdame a comprender, organiza mi mundo y facilítame que anticipe lo que va a suceder, dame orden, estructura y no caos.

*No te angusties conmigo, porque me angustio, respeta mi ritmo, siempre podrás relacionarte conmigo, si comprendes mis necesidades y mi modo especial de entender la realidad.

*No me hables demasiado, ni de prisa, las palabras “son aire” para ti, pero pueden ser una carga muy pesada para mí.

*Como otros niños, como otros adultos, necesito compartir el placer y me gusta hacer las cosas bien, aunque no siempre lo consiga, hazme saber de algún modo, cuando las he hecho bien. Cuando tengo demasiados fallos, me sucede lo que a ti, me irrito y termino por negarme a hacerlas.

*Me resulta difícil comprender el sentido de muchas de las cosas que pueden tener sentido concreto y descifrable para mí, no permitas que me aburra y permanezca inactivo.

*No me invadas excesivamente, a veces las personas, son demasiado imprevisibles, demasiado ruidosas, demasiado estimulantes, respeta las distancias que necesito, pero sin dejarme solo.

*Lo que hago no es contra ti, cuando tengo una crisis o me golpeo, si destruyo algo o me muevo en exceso, cuando me es difícil entender o hacer lo que me pides, no estoy tratando de dañarte.

*Mi desarrollo no es absurdo, aunque no sea fácil de entender. Tiene su propia lógica y muchas de las conductas las llaman alteradas, son formas diferentes de enfrentar el mundo desde mi especial forma de ser y percibir el mundo.

*No me pidas siempre las mismas cosas, ni me exijas las mismas rutinas, no tienes que hacerte tú autista para ayudarme.

*No solo soy autista, también soy un niño, un adolescente, un adulto, comparto muchas cosas de los que llaman “normales”, me gusta jugar, divertirme, quiero a mis padres y a las personas cercanas, es más lo que compartimos que lo que nos separa.

*ni mis padres, ni yo, tenemos la culpa de lo que me pasa, tampoco la tienen los profesionales que me ayudan, la idea de culpa, no produce más que sufrimiento en relación con mi estilo de vida.

*Dame ayuda para ser más autónomo, para comprender mejor.

*Ayúdame con naturalidad, sin convertirlo en una obsesión, para poder ayudarme, debes tener tus momentos en que descansas y te dedicas a tus propias actividades.

Cómo cumplir los propósitos de año siguiendo las enseñanzas de un niño con autismo

año nuevo y autismo

 

Alcanzar las metas de año nuevo no solo se trata de recitar los deseos que en muchas ocasiones se espera, se concedan por arte de magia, sin embargo, en el entorno de las familias con un integrante con Condición del Espectro del Autismo (CEA) saben que los propósitos, así como todas las situaciones cotidianas requieren esfuerzos significativos.

Un niño con CEA, a diario nos ofrece lecciones importantes que en este inicio de año es propicio resaltar a fin de tomarlo en cuenta con mayor empeño en esta época:

Visualiza un objetivo alcanzable: de primera instancia, antes de tomar cualquier decisión, un niño con Autismo sabe que el siguiente paso lo dará consciente de que con sus méritos propios podrá alcanzarlo.

Identifica y relaciónate con las personas que pueden apoyarte: ellos saben observar a quienes están a su alrededor y así logran identificar a aquellos en los que pueden apoyarse para lograr sus metas.

Disciplina y constancia: les queda claro que lo que se proponen no siempre se dará de un momento a otro, por eso son muy disciplinados y saben que insistir en sus objetivos será la clave para consolidarlos.

No tienen miedo al fracaso: las fallas no son una opción, pero cuando ocurren al momento de querer concretar los objetivos, saben que intentarlo de nuevo es primordial tomando como lección los errores de cálculos cometidos con anterioridad.

Visualiza la meta con todas las opciones para su ejecución: hay un plan específico pero muchas rutas te conducen al mismo objetivo. Siempre es bueno tener un Plan B.

Familia, Autismo y los momentos de crisis

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Recientemente compartimos una minúscula parte de lo que se vive en casa de Cristian en el contexto de una de sus crisis, esos momentos en los que sin motivo aparente ella comienza a entristecerse, para pasar de ese estado de ánimo, al llanto, al enojo con su entorno y su reacción agresiva ante todos, sobretodo con ella misma.

Es su rostro serio, un grito característico, después un movimiento de la cabeza mientras mira su mano para luego darse el primer golpe con el puño cerrado que puede ser en la mandíbula, en las sienes o en la frente… Eso es lo que nos da indicio de que la crisis ha comenzado. No solamente sufre ella, sufrimos todos porque nos duele su dolor, su tristeza y desesperación en un contexto en el que ella no logra utilizar las palabras para comunicarse.

Esta situación característica en ella, puede durar una hora que incluso se ha prolongado uno, dos o tres días, vencida solo en algunas ocasiones por el sueño que parece ser solamente un aliciente para retomar con mayor fuerza a la mañana siguiente.
Probablemente muchos estén pasando por situaciones similares en las que tú y tu familia se sientan vulnerables ante la reacción de alguien con CEA, por eso compartimos ideas que en nuestra experiencia han funcionado y que pueden ser útiles para ti.

¿Cómo reaccionamos en casa ante un lapso de crisis?

1. No te acostumbres a los malos momentos. Si quieres realmente aportar apoyo y soluciones en el entorno del Autismo no debes permitir que el dolor se vuelva cotidiano.
2. Analiza las reacciones características de esos momentos. Este proceso requiere de práctica, cada vez que inicie observa detenidamente los detalles, eso te podrá indicar si el mal momento se debe al dolor, desesperación, necesidades físicas o un berrinche momentáneo. El llanto, los gritos, los golpes y el estado anímico son diferentes en cada uno, la manera en que los hagan comunicará claramente y podrás determinar actuar de manera acertada.
3. Mantén la calma. No te desesperes en un momento así porque puedes perder objetividad y tu capacidad de reacción no será óptima.
4. Que la empatía sea tu mejor herramienta. Las personas con Autismo no están en su mundo, están en el nuestro, por eso aprender a ponerte en su lugar y a identificarte con su sentir te ayudará a entender y reaccionar con soluciones certeras. Muchas veces querrán un calmante y les hará mejor la soledad, sin dejarlos de vigilar, otras en cambio necesitarán de tu compañía, de tus caricias, de tus palabras de aliento aunque aparentemente no te entiendan.
5. Siéntete feliz. Cada momento de crisis en torno al Autismo te dejará un aprendizaje nuevo de reacción y atención que te será útil en próximos episodios que podrás enfrentar de mejor manera y podrán solucionarse más rápido y de manera efectiva. Además, adquirirás sensibilidad y mejorarás tus habilidades para relacionarte con los demás.

13 Lecciones de liderazgo que aprenderás gracias a una persona con Autismo

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Muchas veces son discriminados y juzgados de manera errónea por su condición, pero las personas con Autismo son mucho más de lo que cualquiera, especialista o no, pueda decir. Aquí te presentamos solo algunas lecciones que alguien con Condición del Espectro del Autismo te puede dar si tan solo tienes la disposición de entenderlos, ayudarlos e incluirlos en tu mundo.

  • Aprendes a aceptar, convivir y trabajar con las diferencias de las personas porque sabes que en cada una representa una fortaleza.

 

  • Eres más incluyente con los demás porque los valoras por sus cualidades y no por sus defectos.

 

  • Aprendes a conocerte mejor.

 

  • Descubres que los límites no existen.

 

  • Conoces emociones y sentimientos de manera objetiva desde la esencia de los demás.

 

  • Te enseñas a agradecer lo que recibes porque sabes que todo es producto de tu esfuerzo.

 

  • Descubres que cada paso que das es un logro que reconoces y valoras gracias al trabajo, lucha y disciplina personal.

 

  • Te enseñas a descubrir metas de crecimiento personal y enfocas tus esfuerzos por hacer solamente aquello que te conduzca a lograrlo.

 

  • Te enseñas a dar cariño, afecto, y ayuda de manera desinteresada para luego descubrir que lo que recibes a cambio es invaluable porque va más allá de lo material.

 

  • Descubres que esa persona te ha enseñado a amarte a ti mismo y a quienes te rodean.

 

  • Ves la vida lejos de la maldad.

 

  • Pones a prueba y defines los valores inculcados y que regirán tu vida.

 

  • Creces como persona, te haces más tolerante y más humano.

 

¿Alguna duda? Si no tienes la fortuna de tener un familiar o conocido con Condición de Espectro del Autismo, tienes la oportunidad de acercarte a alguien. Esto es solo una pequeña parte de todo lo que aprenderás con ellos y la ayuda que darás no tendrá comparación.

Soy abuelo, tío o primo ¿cómo debo reaccionar ante mi familiar con Autismo?

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Indiferencia, apatía, críticas, opiniones mal intencionadas y sin fundamento, dar por hecho situaciones y culpas, comentarios que hieren hasta lo más profundo de la dignidad humana, encausadas a destruir la reputación así, sin dramatizar y sin rencores porque el amor a su hija es más grande, es como una madre recuerda la primera reacción de la mayoría de conocidos y familiares de su pequeña con Autismo.
“Es poca, pero en mi corazón y en mis oraciones están siempre presentes las personas a las cuales debo un agradecimiento infinito. Pero al inicio, de los demás, en especial de los familiares… nunca esperé nada en realidad, pero sí me hubiera bastado una palabra de aliento, más allá de la crítica que me culpaba de la condición de mi niña. Creo que el silencio hubiera sido menos doloroso que las hirientes palabras que ni siquiera me decían de frente, sino que las murmuraban entre sí… y aún lo siguen haciendo”.
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La llegada a la familia de un integrante con Condición del Espectro del Autismo (CEA), es tan impredecible, como extraña y dolorosa en muchas de las ocasiones.

No saber de qué se trata, por qué se originó, cómo se trata y cómo se explica, hace más complicada la situación y es asunto de los padres y hermanos erradicar el mal calificativo para trabajar de lleno en la inclusión de quien vive con CEA.
No obstante, es importante destacar el papel fundamental del resto de familiares como abuelos, tíos o primos, quienes en la mayoría de las ocasiones, lejos de ayudar, perjudican sin saber que su labor es fundamental en el proceso de aceptación, integración e inclusión del menor.
A continuación, te compartimos algunos consejos prácticos dirigidos a los parientes del niño/a con CEA.

  • No juzgues ni repartas culpas. El Autismo no es culpa de nadie, simplemente es una condición. Evita alejarte de la familia. Después del diagnóstico es tu apoyo el que más necesitan. En el caso del Autismo o cualquier discapacidad, antes de juzgar, acércate y pregunta cómo puedes ayudar, te sorprenderán las distintas maneras en que puedes hacerlo. Si tus palabras no son de aliento, mejor no digas nada.

 

  • No te avergüences. En la mayoría de las ocasiones, al no saber de qué se trata, la primera reacción es de vergüenza y tratas de limitar cualquier relación con el menor y con su familia. Considera mejor que todos somos diferentes y aprende a aceptarlo y vivir con ello.

 

  • Documéntate y aprende. No inventes enfermedades para justificar la condición de tu familiar. Lo más sencillo es preguntar al padre o madre del menor de qué se trata el Autismo y por tu parte, dedica un pequeño espacio de tu tiempo para investigar sobre el tema y descubrir de manera directa, la amplia gama de oportunidades que tienes para apoyar. Al hacerlo aprenderás y crecerás como ser humano.

 

  • Acércate a tu familiar con CEA. Lejos del apoyo familiar, la convivencia con otras personas, en especial con los más allegados, representa una de las terapias más eficientes para el fortalecimiento de habilidades de interacción social de la persona con CEA. Tú tienes en tus manos la posibilidad de apoyarlo directamente con tu cercanía.

¿Cómo incluir a un joven Autista que no tuvo atención oportuna?

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La pregunta fue clara, sencilla y a mi juicio obvia: ¿qué opciones hay para los jóvenes autistas que no tuvieron la oportunidad de recibir atención temprana?

A eso le siguieron segundos de silencio que para mí fueron eternos y luego una respuesta vaga y vacía.

Así sucedió en el marco de una conferencia a la que asistimos, donde el tema versaba sobre el derecho a la educación inclusiva en las personas con Autismo. Para nada culpo a la ponente por no contestar lo que yo hubiese querido, sin embargo es lastimoso reafirmar lo que ya sabía: los esfuerzos de educación, integración e inclusión para las personas con Condición del Espectro del Autismo (CEA) se están concentrando en la atención temprana y oportuna. Algo que nos garantiza generaciones de niños y niñas que mejoran notablemente su calidad de vida. Aplaudible y mi reconocimiento para eso. Sin embargo la pregunta inicial sigue estando en el aire.

Especialistas refieren que es erróneo hablar de tipos de Autismo, pues se trata sólo de la condición que presenta cada persona al desarrollar en menor o mayor medida,  diversas habilidades. Como cualquier persona. No obstante yo defiendo tipificar el Autismo, al menos en dos rubros: los que tienen cerca una institución de apoyo para ellos y sus familias y quienes se encuentran a decenas de kilómetros de una. Esto cambia las condiciones y las oportunidades para ellos.

Es importante tomar en cuenta que el Autismo es una condición realmente joven, al menos por la fecha a la que remontamos el comenzar a hablar de eso (1943), de estudiarlo y modificar percepciones,  diagnósticos y tratamientos. De tal modo que son muchos los vacíos que aún rondan a la especialización y atención de las personas con CEA.

Una de las preocupaciones de Fundación Christian Preciado A.C. es precisamente este sector, el juvenil o adulto que por muchas circunstancias se mantuvieron alejados de un diagnóstico claro y un tratamiento integral, lo que los mantiene lejos de la integración e inclusión en el entorno social.

Desde nuestra experiencia presentamos a continuación algunas sugerencias para comenzar a trabajar con ellos, motivadas por un ejercicio de reflexión:

  • Toma en cuenta que el trabajo y responsabilidad de formación e inclusión es de la familia. Si bien trabajamos en la inclusión de las personas con CEA y a través de muchos medios tratamos de crear conciencia sobre el Autismo, las primeras labores son tarea de la familia. Aceptar la condición, familiarizarse con ella. No avergonzarse.
  • Busca un diagnóstico claro. Si un especialista no te dio un diagnóstico claro desde que comenzaste a notar diferencias en el pequeño que ahora ya es joven. Es importante que ante la identificación de características de CEA, acuda a los expertos.
  • Detecta cuáles son las principales deficiencias en el desarrollo del joven. Enfoca todos tus esfuerzos en que las supere. Quizá no lo haga del todo pero te aseguro que mejorarán.
  • Detecta cuáles son las habilidades más desarrolladas en el joven. Utilízalas para fortalecer el proceso de su inclusión.
  • Busca la manera de enseñarle a valerse por sí mismo usando todo aquello que lo motive: el agua, la música, su comida o su juguete favorito.
  • Sea paciente.
  • Disfruta cada uno de los cambios, favorables y desfavorables. Sigue aprendiendo de ellos.
  • Nunca dejes de aprender y crecer con el joven autista
  • Busca incluirlos en tu entorno social.